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miércoles, 30 de diciembre de 2009

Que bien lo pasamos

El pasado sábado celebramos el All Star de la Liga Social; una cita altamente recomendable para todos aquellos que les gusta disfrutar del baloncesto, ya que no solo lo pasaron en grande los participantes sino también el numeroso público.
La verdad es que la mayoría de los que estuvimos esa tarde en el pabellón Pompiliano coincidimos en que todo marchó muy bien. Los partidos fueron muy atractivos, el concurso de triples tuvo un altísimo nivel y la organización fue un verdadero lujo. El buen ambiente volvió a ser la nota más destacada, tanto en la cancha como en la grada.

Cada temporada que pasa comentamos que el nivel de la Liga Social está aumentando notablemante, y en este All Star se demostró claramente. En el primer partido de la tarde, entre un combinado de jugadores de Social Plata y otro de Bronce, pudimos ver a unos auténticos jugones que no fallaban ni una. Desde la grada, muchos jugadores que juegan en Oro dudaban que pudiesen superar el nivel que estaban ofreciendo en la cancha los de Plata y Bronce.
También lo pasamos muy bien con el concurso de triples, que este año tenía un formato que gustó mucho a todos. Fue muy dinámico, porque eran tríos en los que mientras uno cogía el rebote los otros dos lanzaban, y cambiaban cada vez que había canasta.

En resumen; que pasamos un día muy divertido, y también por la noche, en el Papa Whisky, donde los jugadores del Camping Bohalar fueron los más cumplidores.
Así que esperamos que en el nuevo año continuemos con tan buen humor, aunque la crisis nos complique tanto la vida.

Jugadores de Plata y Bronce

Campeones del concurso de triples

jueves, 3 de diciembre de 2009

Qué les pasa a los críos

No se si los tiempos han cambiado mucho, me estoy haciendo muy viejo, o se me está acabando la paciencia, pero la cosa es que cada día estoy más alucinado con la actitud de los críos de hoy en día. Sí, esos pequeñajos que no tienen ningún respeto a sus compañeros y, lo que es peor, tampoco respetan a entrenadores, profesores e incluso padres.
¿Qué hemos hecho mal en las nuevas generaciones? No se si no se les ha prestado la suficiente atención, por eso de que todos vamos ahora con el tiempo justo para todo, o que se les deja que se calmen con las videoconsolas, o que se ha pasado de la 'mano dura' a criar a unos verdaderos consentidos, caprichosos, maleducados, egoístas, desobedientes, mimados, y un largo etcétera de adjetivos que no dejan en muy buen lugar a una buena mayoría de niños que, por supuesto, sin generalizar, le echan mucha jeta a la vida.
No es una casualidad el fracaso escolar actual, algo que nuestros ineptos políticos todavía le dan vueltas sin saber por donde van los tiros. Y es que los valores que han servido como referencia a los pobres chavales han sido toda esa gentuza que ha llegado alto a base de pisotear al resto, engañar, trapichear y hacer todo tipo de trampas, cualquier cosa con tal de conseguir lo que se proponen. Todo lo contrario a esa buena gente educada que se desvive por los demás y lo único que consigue es una ostia detrás de otra.
No quiero decir que todos los niños de antes eran unos santos, ya que también había gamberretes. Pero hasta los más rebeldes hacían caso sin rechistar a cualquier orden de un entrenador o persona a su cargo.
Ahora los más buenecillos se están dando cuenta de que las van a pasar canutas en esta vida, y algunos se están pensando si seguir por el buen camino o pasarse al bando de los que consiguen todo con más facilidad usando malos métodos.
Con todo este rollo no pretendo enseñar a educar los niños de nadie, pero por eso mismo ni yo ni ningún otro entrenador tienen por qué aguantar a maleducados. Por mi parte, lo que me gusta es enseñar a jugar a baloncesto, no dejarme la garganta gritando: "Dejaros de pegar", "estaros quietos", "dejarme hablar", "no le des patadas al balón", "estás castigado", y muchas más frases que hay que repetir gritando una y otra vez.
Por favor, me quedaría más tranquilo si alguien me dijese que lo que me pasa es que he tenido mala suerte y últimamente me estoy topando con los más sinvergüenzas.