El pasado fin de semana arrancó la nueva temporada de la Liga Social. Como era de esperar, mi equipo recibió un buen repaso, sólo de 30 puntos, pero tuvimos algunos momentos de buen juego.
Esos cortos instantes en los que más disfrutamos fueron cuando jugamos como hay que jugar; esa teoría que todos sabemos pero luego se nos cruzan los cables en la cancha y cada uno va al libre albedrío.
Hay unas pautas que todos deberíamos seguir para disfrutar al máximo de este deporte:
- Botar lo menos posible.
- Si al comienzo de un ataque ves a un compañero adelantado hay que pasarle inmediatamente.
- En ataque estático, mover el balón con fluidez, ayudando todos con cortes, bloqueos y reemplazando posiciones.
- También debería haber una buena rotación del banquillo, sin esperar a que el partido esté decidido para sacar a todos los flojos a la vez. Un buen entrenador (o capitán encargado de hacer los cambios) debe saber sacar el máximo partido de su plantilla y motivar a todos sus jugadores. Por muy malo que sea un jugador siempre se le puede encomendar alguna función para que se sienta partícipe y disfrute de este gran deporte.
- En defensa es muy importante la comunicación. Los del lado débil deben indicar y dar referencias, además de mantenerse alerta a las ayudas. Una defensa hablando todos y motivando es una gozada, tanto en zona como individual.
No pretendo dar un clinic, sólo recordar aspectos básicos que todos sabemos y, aunque salgamos a la cancha sin haber entrenado en toda la semana, podemos pasarlo en grande jugando como hay que jugar. Y no lo digo por aspirar a ganar el partido, lo digo porque jugando así hay más posibilidades de que todos lo pasen mejor. Mal plan sería si alguno fuese con la idea de hacerse el héroe del partido, picándose 20 triples, o intentando constantemente jugadas individuales, o botando más de lo necesario, mientras que los compañeros esperan el pase que nunca les llega.
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