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miércoles, 2 de junio de 2010

La dura vida del entrenador

Hace poco me comentó un amigo entrenador que un padre se quedó sorprendido de lo poco que cobraban los entrenadores.
La verdad es que, si se mira como un trabajo, está mal pagado. Pero si se mira como una actividad que te reporta diversión y satisfacción por transmitir conceptos sobre este maravilloso deporte, pues no importa el dinero. Incluso hay muchos que económicamente salen perdiendo, entre los gastos de desplazamiento, el coste de los títulos de entrenador, el tiempo que siempre acabas restando del trabajo, con el correspondiente reproche del jefe, y una larga lista de inconvenientes con los que toca capear para poder dedicar todo el empeño en cumplir con la bonita labor de enseñar baloncesto. Todo esto si va la cosa bien, porque se le pueden añadir temas más complicados que se suelen dar en numerosas ocasiones, como por ejemplo los padres tocapelotas, niños problemáticos, lesiones, faltas de respeto, malas condiciones del lugar de entrenamiento, falta de material...
El entrenador es esa persona que nunca falta a los entrenamientos o partidos, aunque esté enfermo, tenga examen, tenga algún compromiso familiar, o le propongan algún atractivo plan. Y si hay algún día que le resulte imposible asistir, busca a alguien que le sustituya, y aun así no para de darle vueltas a la cabeza y se queda con el remordimiento de no poder estar ese día con sus jugadores.
Todo esto deberían valorarlo los jugadores, que en muchos casos faltan a los entrenamientos o partidos sin avisar de su ausencia, sin pensar del perjuicio al resto de compañeros. Hay que recordar que esto es un deporte de equipo, y el compromiso es el mismo para todos.

viernes, 16 de abril de 2010

El gran día

Hoy es el día que todos esperábamos desde que arrancó la temporada de LEB. El CAI Zaragoza vuelve a tener la oportunidad de ascender a la ACB, y los que vivimos el anterior ascenso deseamos pasarlo tan bien como aquel día.
Está claro que Zaragoza es una ciudad de ACB y no nos merecemos estar aguantando más partidos aburridos en la LEB, tenemos ganas de ver en el Príncipe Felipe las 'bombas' de Juan Carlos Navarro, los rebotes de Felipe Reyes, la astucia de Ricky Rubio, y al resto de los ÑBA, además de los numerosos extranjeros de altísimo nivel.
Hace días que muchos estamos pensando en el equipo de la temporada que viene, qué jugadores nos podríamos quedar y a quién se podría fichar. Pero bueno, ya tendremos tiempo de hablar de eso, ahora hay que disfrutar del momento y celebrar el ascenso por todo lo alto.
El hecho de pensar en el CAI y la ACB hace que me pasen por la cabeza momentos gloriosos de nuestro equipo, uno de los principales fue aquella final de Recopa. Yo estuve allí, y es complicado describir las sensaciones, ya que fue una mezcla de acojono, por los energúmenos de los griegos, y una buena parte de ilusión por el ambiente y la importancia de estar disputando un evento de ese calibre.
Otros momentos gloriosos fueron los de las Copas del Rey. Nunca olvidaré imágenes como la de Magee a hombros del público del 'Huevo' o la de Davis enchufando todo lo que tiraba.
Ahora se ve imposible llegar a cotas tan altas, pero con paciencia y buen trabajo se podrían volver a vivir acontecimientos como los de aquellos maravillosos años, además de apostar por la cantera para que en el futuro tengamos a zaragozanos jugando en el equipo más importante de nuestra ciudad, algo que transmite todavía más ilusión a todos los jugadores y aficionados a este gran deporte.

viernes, 26 de febrero de 2010

¿Juventud perdida?

Últimamente, los jóvenes de ahora me despistan bastante. Ya no se si se apuntan a jugar a baloncesto porque quieren, porque les obligan o sólo porque están sus amigos. Hay veces que da la sensación de que van forzados, porque les hace falta muy poca excusa para faltar a los entrenamientos o llegar tarde. Les ofreces la posibilidad de entrenar o jugar algún día con un equipo de categoría superior y dicen que no les apetece, en lugar de hacerles ilusión y sentirse gratificados.
Para los más pequeños, el mayor castigo es dejarles sin videoconsola. Hace poco le dije a uno que por portarse mal le dejaría sin jugar el partido, y me contestó que le daba igual. Pero al día siguiente me dijo que se iba a portar bien porque si no su madre le castigaría sin dejarle jugar a la videoconsola. Vaya, por lo menos no le castiga dejándole sin entrenar, que es lo que hacen muchos.
A los críos les dije un día: "¿Por qué os portáis mal?", y me contestaron: "Porque no nos pones castigos tan severos como los profesores". Por lo que me quedé impresionado de que hoy en día a los críos haya que manejarlos a base de castigos, en lugar de que les mueva la motivación de hacer deporte, algo divertido a la vez que están junto a sus amigos.
No lo se, tal vez me esté obsesionando con la educación de los más pequeños, pero se está demostrando que no vamos por buen camino, ya que en cuanto llegan a la adolescencia sus miras están puestas en cómo emborracharse rápidamente e interesarse por el mundillo de las drogas, hagan o no hagan deporte.
Por supuesto, como siempre digo, no quiero generalizar, pero cada vez es más alto el porcentaje de fracaso escolar, violencia juvenil, consumo de sustancias nocivas, etc. Y muchas de estas cosas se podrían prevenir a tiempo, como por ejemplo que los padres no se dejasen tomar el pelo, que a veces parecen nuevos. ¿O no se acuerdan de cuando fueron jóvenes?, que tampoco hace tanto tiempo, y ahora los chavales les hacen la mismas jugarretas que hacían ellos a sus padres hace cuatro días. Ahora todavía se creen que se van a estudiar a casa de un amigo, o que están en Internet hasta altas horas de la noche porque están haciendo un trabajo de clase, o que no van al entrenamiento porque tienen mucho que estudiar, o que el profesor le tiene manía, o que el paquete de tabaco que ha aparecido en la mochila es porque se lo guarda a un amigo.
Venga, vamos, no seamos pardillos o queramos escaquearnos de responsabilides. Yo, de momento, no paro de dar vueltas a qué responsabilidades me corresponden como entrenador, que debería ser únicamente enseñarles a jugar a baloncesto, pero a veces ves cosas tan preocupantes que no sabes si meterte en medio del niño y los padres.

miércoles, 27 de enero de 2010

Los exámenes

"Dichosos exámenes", pensarán muchos jóvenes estudiantes estos días. Pero lo mismo pienso yo, aunque hace mucho tiempo que dejé de estudiar. Y es que llevo unas cuantas semanas que no hay forma de hacer un entrenamiento en condiciones debido a la ausencia de varios jugadores con motivo de los exámenes.
El otro día le pregunté a un amigo profesor por el nivel de exigencia actual en las aulas. Si realmente ahora se les pide mucho más que antes, porque yo no recuerdo hace años tanta ausencia por tales motivos.
Como era de esperar, este profesor me contestó que "todo lo contrario. El nivel académico actual es muy bajo, tanto de exigencia por parte de los centros educativos como de interés por parte del alumnado. Incluso en varios cursos se están dando temas que antiguamente se daba en cursos anteriores, es decir, que se va con un año de retraso". Además ahora se explican los conceptos con más detenimiento, no como antes, que el profesor daba la lección de carrerilla y usando pocos medios didácticos.
Entonces pregunté: "¿Y por qué ahora faltan más a los entrenamientos que antes?"
La respuesta también me la esperaba. "Porque pierden mucho tiempo con todos los vicios que tienen. Ahora no se privan de nada y tienen muchas más cosas con las que enredar: videoconsolas, Internet, televisión...", explicó el profesor.
La conclusión es que cuanto más tiempo libre tienen más tiempo pierden enredando y menos tiempo emplean en estudiar. En cambio hay chavales responsables que se organizan bien el tiempo y llegan a todo, tanto a los entrenamientos, estudiar, estar con los amigos, incluso enredar un poco con las cosas que antes hemos nombrado. Pero todo tiene su justa medida.
Así que aprovecho estas líneas para dar un consejo a los jóvenes estudiantes:
El deporte es algo tan importante como el resto de actividades que sirven para vuestra formación. Siempre se dice que la salud es lo primero, y el deporte es salud. Tomaros en serio las actividades deportivas y que no sean siempre las actividades que se dejan de lado cuando surgen otras cosas que hacer. Organizaros bien vuestro tiempo, porque se puede llegar a todo sin problema. Pero organizaros desde el primer día de curso, no dejéis el repaso de la lección para el día de antes del examen. Y no os engañéis a vosotros mismos pensando que vuestro aprobado depende de la hora y media del entrenamiento.

martes, 19 de enero de 2010

Bonito campeonato

Se ha escrito mucho sobre el campeonato de España infantil, cadete y silla de ruedas celebrado en Zaragoza hace un par de semanas. Un evento que fue todo un éxito a nivel deportivo y organizativo, destacando la medalla de plata de la selección infantil femenina, tras unos partidos espectaculares, tanto por el ambiente vivido en la grada como por la calidad que demostraron las jugadoras.
Vuelvo a repetir las felicitaciones a técnicos, jugadores y todos los encargados de la organización, con un importante número de voluntarios que sin ellos sería imposible celebrar un campeonato como este. Los que no están metidos dentro de un tinglado de este tipo no se pueden imaginar el trabajo que lleva organizar algo así.
Yo tuve la suerte de colaborar dentro del campeonato. Aporté mi granito de arena y me lo pasé en grande, aún estando catorce horas diarias metido en el pabellón Siglo XXI sin descanso, y tengo que reconocer que se me pasaban volando.
De los partido pude disfrutar unos minutillos de cada uno y me gustó bastante el nivel de juego de la mayoría de los jugadores, destacando algunos portentos físicos y muchos pequeños jugones. Aunque también hubo detalles que no me gustaron, como lo de ganar a cualquier precio, dejando a un lado la deportividad y la formación, o algunos padres borregos diciendo barbaridades desde la grada. Pero, bueno, lo dejaremos en detalles de deberían pasar desapercibidos.
Tenía muchas ganas de ver jugar a los de silla de ruedas, ya que no había visto nunca un partido de cerca, y salí gratamente sorprendido. Es digno de ver las cosas que son capaces de hacer a la vez: manejar la silla, el balón, controlar a compañeros y rivales, todo a la vez, además de la fuerza que se necesita. Realmente impresionante.
Tras este campeonato me quedan unas cuantas dudas: ¿donde irán a parar dentro de unos años todos estos chavales que tanto prometen?, ¿es justo que nadie se acuerde de los jugadores y técnicos que no han logrado medalla, aunque hayan trabajado igual o más que los demás?, ¿seguirán siendo seleccionadores aquellos que dejan en muchos partidos a varios jugadores sin jugar ni un solo minuto mientras otros juegan los cuarenta?, ¿con las canteras que hay en España, tendremos que aguantar mucho más tiempo ligas LEB plagadas de extranjeros viejos?